TE QUIERO
La moral no es sino una imposición
para sistematizar la libertad.
Por eso te quiero
con esta mi forma prohibida,
a fin de cuentas, es efímera como las demás.
Pero no temas
aun ahí
en ese solitario rincón restringido, te quiero.
Si, te quiero así como quiero al sol cuando hace frío o la lluvia cuando hay calor, y sigo en automático por la vida fingiendo que no existes, buscándote sin encontrarte, y queriéndote sin tenerte.
Sigo sintiendo que acaricias mi alma con tu voz radiante y cálida, me pierdo en el recuerdo de la conexión que aún existe entre tú espíritu y el mío, fogata que me abraza con curiosidad y a la vez me suelta sin querer haciéndose pasar por fuegos artificiales...
Eso no es bueno
ni es malo; simplemente, es.
Así que no temas entre los muertos que hay en las calles,
entre los monumentos y los silencios atrapados entre tus puntos de partida,
el viento te abrazará y te recordará
que
yo
te quiero
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